Qué se puede comer y beber tras una fuga radiactiva
Qué alimentos siguen siendo seguros, por qué una lata cerrada no se contamina, qué hacer con el huerto y los animales, y cuándo vuelve a valer el agua del grifo.
La pregunta que más se repite tras un escape radiactivo tiene una respuesta más tranquilizadora de lo que la gente espera: casi todo lo que estaba cerrado sigue siendo seguro. Entender por qué evita tanto tirar comida buena como comerse la que no toca.
La regla que lo explica todo
La contaminación de un escape es material particulado que cae y se posa. Se comporta como polvo, no como una radiación mágica que atraviesa paredes. De ahí salen las tres consecuencias prácticas:
- Lo que tenía una barrera física encima está limpio por dentro.
- Lo que estaba a la intemperie tiene partículas encima.
- Limpiar la superficie resuelve la mayor parte del problema en lo primero, y no resuelve nada en lo segundo si el alimento ya lo absorbió.
Qué es seguro y qué no
| Alimento | ¿Seguro? | Qué hacer |
|---|---|---|
| Latas y tarros cerrados | Sí | Limpiar el exterior antes de abrir |
| Comida en la nevera o el congelador | Sí | Nada; la puerta es la barrera |
| Envases sellados de la despensa | Sí | Limpiar el exterior |
| Agua embotellada | Sí | Nada |
| Agua de depósito cerrado | Sí | No rellenar hasta que lo autoricen |
| Agua del grifo | Probablemente | Esperar el aviso de la gestora |
| Fruta y verdura de huerta | No, por ahora | Esperar autorización; lavar y pelar no basta |
| Leche de animales de pasto | No | De las vías más vigiladas por las autoridades |
| Huevos de gallinas al aire libre | No, por ahora | Igual que la leche |
| Agua de lluvia recogida | No | Descartar |
| Carne de caza o pesca de la zona | No | Esperar los controles |
Cómo abrir un envase sin contaminar lo de dentro
Si el envase estuvo cerca de una entrada de aire o entró de la calle:
- Pásale un paño húmedo por todo el exterior, de arriba abajo.
- Deja el paño en la bolsa de residuos contaminados, no lo aclares en el fregadero.
- Ábrelo lejos de esa bolsa y sobre una superficie limpia.
- Lávate las manos antes de tocar el contenido.
El huerto, los animales y el pozo
- Huerto: no se consume hasta que haya autorización. La verdura de hoja —lechuga, espinaca, acelga— es la más problemática por su superficie. Lo que crece bajo tierra y va pelado es lo menos afectado, pero sigue necesitando el visto bueno.
- Gallinas, cabras, vacas: entra a los animales y dales pienso y agua almacenados, no pasto ni agua de charca. Sus productos quedan bajo las instrucciones de las autoridades agrarias.
- Pozo propio: los pozos profundos y bien sellados suelen estar protegidos; los someros y los aljibes con captación de lluvia, no. Hasta que haya análisis, trátalo como no potable.
- No abones ni riegues con agua de lluvia recogida durante el episodio.
Cuánto guardar para no depender de esto
La reserva que resuelve un confinamiento radiológico es la misma que resuelve un apagón largo o una tormenta: agua y comida que no necesite cocinarse, para al menos tres días, y mejor una semana si vives cerca de una instalación.
- Entre 3 y 4 litros de agua por persona y día, contando higiene básica.
- Comida en envase sellado que se coma sin fuego.
- Un abrelatas manual. Es el olvido clásico.
- La medicación crónica de una semana.
El calculador de agua y el calculador de kit dan las cantidades exactas según cuántos sois y cuántos días quieres cubrir. El resto del protocolo está en el confinamiento paso a paso.
Más sobre esta amenaza
- Cómo confinarte en casa tras un accidente nuclear Por qué quedarse dentro evita más dosis que salir corriendo, cómo sellar una vivienda en veinte minutos y cuánto tiempo hay que aguantar sin abrir.
- Pastillas de yodo: qué hacen y qué no El yoduro de potasio protege un solo órgano frente a un solo isótopo. Cuándo se toma, quién no debe tomarlo y por qué adelantarse no sirve de nada.
Equipo que cubre esto
Productos que corresponden a lo que recomienda la guía anterior.
Divulgación de afiliación: Como Afiliados de Amazon, obtenemos ingresos por las compras que cumplen los requisitos. Esto no cambia el precio que pagas ni las recomendaciones que hacemos.
- Ver en Amazon
Agua embotellada o bidones con cierre
Es la única reserva que no depende de lo que decida la gestora de aguas. Con dos o tres días guardados, no hay que salir a buscar nada.
- Ver en Amazon
Conservas y comida en envase sellado
El envase cerrado es lo que hace segura la comida. Latas, tarros y envases al vacío resuelven varios días sin cocinar ni abrir la casa.
- Ver en Amazon
Rollo de film y bolsas con cierre
Sirve para proteger lo que quede abierto y para embolsar lo que haya que descartar sin repartir polvo por la cocina.
Preguntas frecuentes
¿Una lata cerrada se vuelve radiactiva?
No. El problema es el polvo radiactivo depositado en la superficie, no una radiación que atraviese el metal y contamine el contenido. Una lata, un tarro cerrado o un envase sellado protegen lo de dentro; lo único que hay que hacer es limpiar el exterior con un paño húmedo antes de abrirlo.
¿El agua del grifo es segura?
Al principio suele serlo, porque las conducciones están enterradas y las plantas potabilizadoras retienen buena parte del material particulado. Aun así, la respuesta la da tu gestora de aguas: puede restringirla preventivamente mientras analiza. Mientras haya duda, agua embotellada o de depósito cerrado.
¿Puedo comer verdura de mi huerto?
No hasta que las autoridades lo autoricen. La verdura de hoja es la más problemática porque tiene mucha superficie expuesta y retiene partículas. Lavar y pelar reduce bastante, pero no sustituye a un análisis: la contaminación no se ve, no huele y no cambia el sabor.
¿Se puede hervir el agua para descontaminarla?
No, y es un error peligroso porque hervir es lo que funciona contra bacterias y virus. Contra el material radiactivo, hervir solo evapora agua y concentra los contaminantes: deja el agua peor, no mejor.
¿Y la leche?
La leche de animales que pastaron al aire libre es de los alimentos más vigilados tras un escape, porque el yodo radiactivo se concentra rápido en ella. Es una de las vías que más contribuyó al cáncer de tiroides infantil tras Chernóbil. Leche envasada de antes del suceso o de larga duración, sin problema.