Cómo prepararte ante una inundación
Casi ninguna casa inundada se creía en riesgo. Cómo saber si la tuya lo está, qué subir primero y por qué el agua en movimiento es lo que de verdad mata.
La inundación es el desastre más frecuente en casi todas partes, y aquel del que la gente está más convencida de que no le toca. La confianza suele venir de un solo dato —«no estamos en zona inundable»— que responde una pregunta más estrecha que la que se está haciendo.
Los mapas de inundación describen crecidas de ríos y de costa. No describen el sumidero que no da abasto, la alcantarilla que se tapa, la urbanización nueva ladera arriba ni la lluvia excepcional que cae justo sobre tu calle.
Dos inundaciones, dos problemas distintos
| Crecida de río o costa | Crecida repentina | |
|---|---|---|
| Tiempo de aviso | De horas a días | De minutos a un par de horas |
| Qué se puede salvar | Enseres, vehículos, la casa | Solo a ustedes |
| Respuesta correcta | Subir cosas y luego salir | Subir o salir de inmediato |
| Dónde ocurre | Llanuras de inundación, costas | En cualquier sitio, incluidas ciudades y cauces secos |
Prepararse igual para las dos es el error más común. La lenta es un problema de logística; la rápida es un problema de decisión, y esa decisión tiene que estar tomada de antemano. La comparación completa.
Antes: el trabajo que hay que hacer en seco
Averigua tu riesgo real. Mira el mapa oficial de zona inundable y después haz las preguntas que el mapa no responde: ¿esta calle se ha inundado antes?, ¿qué hay ladera arriba?, ¿adónde va el drenaje? Cómo comprobarlo.
Contrata el seguro de inundación ahora, no después. Es una póliza aparte con una carencia de unos 30 días, que existe justamente para que no se pueda contratar cuando aparece un pronóstico.
Conoce tu cota y tu ruta. Que tu piso quede por encima o por debajo del nivel histórico cambia todas las demás decisiones, y la ruta de salida importa más que la casa.
Decide el orden de lo que sube. Documentos y medicinas, electrónica y discos, textiles, muebles. Tenerlo escrito es lo que evita improvisar con el agua en el patio.
Fotografía la casa habitación por habitación, con los electrodomésticos y los números de serie visibles. Es lo que sostiene la reclamación.
Protege lo mecánico. Sube el calentador, el cuadro eléctrico y los equipos de climatización donde sea viable; esas son las reparaciones que convierten una limpieza en una obra.
Durante
- Sube a terreno alto antes de que se corte la ruta, no cuando el agua llegue a la puerta. Las carreteras se inundan antes que las casas.
- Lleva primero lo irreemplazable —documentos, medicinas, discos—: pesa poco y no se compra otra vez.
- Corta luz y gas si puedes llegar al cuadro con el suelo seco. Si el agua ya está ahí, no lo toques y llama a la compañía.
- Llena recipientes con agua potable. Una inundación contamina el suministro antes de cortarlo.
- Nunca cruces agua en movimiento, a pie o en carro, por ningún motivo.
- Si el agua entra en casa, sube; nunca al sótano, y llévate teléfono, luz y zapatos. Qué hacer cuando el agua entra.
Después: volver es su propio riesgo
- Espera la autorización oficial. Los cimientos socavados y las vías descalzadas no se ven desde fuera.
- Da por contaminada el agua: aguas negras, combustible, químicos. Guantes y botas, y los niños fuera de la limpieza.
- No enciendas nada hasta que revisen el cableado y los aparatos mojados.
- Fotografía todo antes de tirar nada.
- Seca la casa en días, no en semanas. El moho se instala rápido, y es lo que convierte una casa mojada en una casa inhabitable.
El monitor de ZonaProtec muestra las vigilancias y avisos oficiales de inundación vigentes en el punto que consultes, junto con el resto de amenazas de tu zona.
Guías
- Qué hacer cuando el agua entra en casa Electricidad, gas, altura del agua y contaminación. El orden de decisiones cuando la inundación ya está dentro, y qué no tocar al volver.
- Cómo saber si tu casa está en zona inundable El seguro del hogar no cubre inundaciones. Cómo consultar tu riesgo real, qué significan las zonas del mapa y qué se puede hacer si estás dentro.
- Por qué nunca debes cruzar una carretera inundada Quince centímetros de agua en movimiento bastan para tumbar a una persona y sesenta para arrastrar un carro. Por qué el agua engaña siempre.
Equipo que cubre esto
Productos que corresponden a lo que recomienda la guía anterior.
Divulgación de afiliación: Como Afiliados de Amazon, obtenemos ingresos por las compras que cumplen los requisitos. Esto no cambia el precio que pagas ni las recomendaciones que hacemos.
- Ver en Amazon
Bolsas estancas para documentos
Escrituras, pólizas y documentos de identidad son lo más difícil de reponer y lo más fácil de proteger con antelación.
- Ver en Amazon
Radio meteorológica con alertas
Los avisos por crecida repentina suelen emitirse de noche y son los de menor tiempo de reacción de todos.
- Ver en Amazon
Cajas plásticas con cierre
Subir cosas a la planta alta funciona cuando hay cajas estancas y apilables listas, no cuando se hace a brazadas.
Preguntas frecuentes
No estoy en zona inundable. ¿Estoy a salvo?
No. Buena parte de las reclamaciones por inundación vienen de fuera de las zonas cartografiadas de alto riesgo, porque los mapas describen crecidas de ríos y costa, no el drenaje que se satura en tu calle. Estar fuera de la zona baja la probabilidad y baja la prima; no elimina el riesgo.
¿Mi seguro de hogar cubre inundación?
Casi nunca. La inundación está excluida de las pólizas normales de vivienda y hay que contratarla aparte, y esas pólizas suelen tardar unos 30 días en entrar en vigor. Contratarla cuando ya hay pronóstico de lluvia no sirve.
¿Cuánta agua hace falta para mover un carro?
Unos 30 centímetros de agua en movimiento hacen flotar a la mayoría de los vehículos, y 60 arrastran casi cualquier cosa, camionetas incluidas. Con 15 centímetros basta para tumbar a un adulto.
¿Cuál es la diferencia entre vigilancia y aviso?
Una vigilancia significa que las condiciones favorecen la inundación en la zona: es el momento de prepararse. Un aviso significa que está ocurriendo o es inminente donde estás: es el momento de subir a terreno alto, no de seguir mirando.